Remedios naturales para el cólico

Foto: tomada de la página Espíritu Chaman

Infusiones, posturas, agua caliente o meditaciones, son algunos de los remedios naturales que durante siglos nos han ayudado a calmar los dolores que, en algunas ocasiones, sentimos durante nuestra menstruación.

Las causas de los llamados ‘cólicos’ son diversas y dependen de cada mujer, ya que si bien hay algunas que apenas los han sentido durante su vida reproductiva, otras mujeres han luchado por años contra situaciones de malestar extremo. Físicamente, podemos experimentar un gran dolor cuando nuestro sistema reproductivo se encuentra afectado por quistes, miomas, malformaciones y otras condiciones médicas. Psicológicamente, los cólicos fuertes pueden ser la manifestación de algún trauma sexual o emocional que hayamos experimentado y que, al no estar sanado, sigue afectando nuestra feminidad. Energéticamente, es importante tener en cuenta que durante la menstruación nuestro cuerpo demanda descanso, armonía y mucha atención o cuidados (de nosotras mismas), y al negarnos este derecho y evidente necesidad, se pueden generar bloqueos que derivan en sensaciones y emociones negativas, no solo de malestar físico sino de tristeza, malgenio y fastidio.

Así que el remedio más natural de todos, es encontrar la raíz del dolor y trabajarla con paciencia y amor.

A lo largo del siglo XX experimentamos una desconexión muy fuerte con la menstruación, pasando del uso de compresas de algodón a toallas plásticas y a un consecuente cambio de percepción: la sangre menstrual como algo sucio que debía ser desechado y ocultado a toda costa frente a la sociedad. Junto a esto vino, tras años de luchas y esfuerzos, la incorporación de mujeres a espacios que tradicionalmente eran ocupados por hombres, lo que en cierta medida ha demandado una ignorancia voluntaria de la feminidad y sus ciclos, debido a la falta de flexibilidad y entendimiento de un sistema capitalista que ante todo busca resultados tangibles o monetarios. Pero, ¿cómo puede influir esto en los cólicos?

Fácil. Solo recuerda cuántas veces en tu vida, mientras has tenido tu luna, has estado trabajando, estudiando o entrenando al 100%, llenando tu cuerpo de pastillas cada vez más fuertes para no sentir ningún tipo de dolencia física, aunque sintiéndote triste, ofuscada o de malgenio “por ninguna razón aparente”. Una de las razones puede ser que tu cuerpo pide a gritos que bajes el ritmo, porque está en un proceso biológico que consume mucha energía y tú sigues el día a día como si nada pasara. Si a eso le sumamos el estar en un espacio tradicionalmente machista, en el que cualquier síntoma de descontento es catalogado como “está en sus días”, tenemos la mezcla perfecta para comenzar a rechazar una de las etapas más saludables y poderosas de nuestra feminidad.

Vivir la menstruación con aceptación y gratitud, nos permitirá escuchar mejor nuestro cuerpo para darle lo que necesita y así mitigar el malestar. Esto no significa que el cólico va a desaparecer por completo, pero para esos dolores están los consejos que les explicamos ahora:

1. Usa toallas femeninas ecológicas
Las toallas plásticas y los tampones, son fabricados con varios químicos que resultan perjudiciales para la piel y la salud reproductiva. El cuerpo es sabio y no cae en engaños, así que el momento en que siente que hay algo que sistemáticamente le hace daño, comienza a rechazarlo de diversas maneras. Puede ser a través de irritaciones, infecciones urinarias, hongos o cólicos menstruales. Además, estos químicos generan un incremento en la sangre que sale de nuestro cuerpo y, consecuentemente, mayor dolor. Al usar toallas femeninas ecológicos como Lunas, nuestro cuerpo está en contacto con fibras naturales que no representan ninguna amenaza o agresión, por lo que en unos meses podrás ver como baja el nivel de flujo y el malestar durante esos días.

2. Ten a la mano las siguientes plantas
Ramitas de canela, hojas de higo o breva, hojas de frutilla o fresa, flores de manzanilla, raíces de jengibre y albahaca. No es que vayas a hacer una mega infusión con todas estas juntas, pero el poder de estas plantas para aliviar los cólicos han sido pasados de generación en generación y está en nosotras mantenerlos vivos. Dependiendo de tu gusto y de cual resuene más contigo, toma al menos cuatro tazas de infusión diarias los primeros días de tu luna, y observa qué va pasando con el dolor. Puedes mezclar algunas, pero recuerda que la infusión que te funcione mejor debe ser especial para esto momento y no debes tomarla (con frecuencia) en otras etapas del ciclo, ya que tu cuerpo podría acostumbrarse y se perdería el efecto.

3. Practica ejercicios suaves
La actividad física incrementa la producción de endorfinas, a la vez que le da a tu cuerpo la energía que necesita para el proceso de menstruación. Caminatas, danzas, estiramientos o secuencias de yoga, son ejercicios ideales para la mitigación de los cólicos y de otros malestares que puedan aparecer durante esta etapa, como decaimiento o tristeza. Si sigues una rutina regular con un/a entrenador/a, hazle saber que estás en tu luna antes de comenzar para que te ayude con los ejercicios adecuados.

4. Recuerda las bondades del agua caliente
Ya sea en una ducha, tina o bolsita, el agua caliente siempre ha sido uno de los mejores remedios naturales para disminuir el cólico. Sobre todo en las noches, cuando lo que más queremos es dormir placenteramente durante horas y descansar de la larga jornada, puedes darte una ducha dejando caer durante algunos minutos el agua sobre tu vientre y completar con una bolsita de esas que puedes abrazar hasta el siguiente día.

Muchas de ustedes tendrán otras técnicas más avanzadas, como meditaciones profundas, masajes especiales o incluso digitopuntura, y la gran comunidad de Lunas les agradecería que compartieran todos esos secretos que pueden ayudarnos a seguir despertando la conciencia para tener una relación armoniosa con nuestro ciclo.

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